Europa tumba la directiva de las 65 horas semanales
El Parlamento Europeo rechazó ayer la polémica directiva comunitaria que permitía ampliar la jornada laboral a hasta 65 horas semanales. Los eurodiputados dieron su apoyo a las enmiendas presentadas por el parlamentario socialista español Alejandro Cercas que paralizan de momento los planes del Consejo de Europa.
Los diputados de izquierdas así como numerosos parlamentarios del Partido Popular Europeo, grupo que en principio apoya la directiva, respaldaron por mayoría absoluta que se respete el límite máximo de 48 horas semanales calculadas sobre la media anual.
Plazo de nueve meses
De este modo, los Gobiernos comunitarios deberán renegociar con el Parlamento Europeo, en los próximos nueve meses, una directiva considerada por muchos un retroceso social. Además, los eurodiputados reclamaron la desaparición en tres años del opt-out, la cláusula que permite que en países como Reino Unido se apliquen jornadas medias superiores a 48 horas si el trabajador lo acepta.
Cercas se mostraba ayer eufórico por lo que definió como un triunfo de los grupos de la Eurocámara. "El Parlamento ha conseguido que Europa no olvide su dimensión social", dijo. Con la votación de ayer, la Eurocámara insiste en que la legislación favorezca la conciliación de la vida laboral y familiar y garantice la seguridad de los trabajadores.
