mayor labor de prevención y vigilancia de los riesgos laborales

Metal, Construcción y Afines de UGT (MCA-UGT) denuncia que la crisis económica y la destrucción de empleo está provocando un aumento de la precariedad laboral, una relajación en materia de prevención de riesgos laborales por parte de las empresas y una insuficiente vigilancia de la salud laboral por parte de las Administraciones Públicas, a la vista de los datos de siniestralidad laboral en 2008 proporcionados por el Ministerio de Trabajo.
Por eso, esta Federación pide un mayor esfuerzo por parte de las Administraciones Públicas en velar por el cumplimiento de la ley en materia de prevención de riesgos laborales y las condiciones de trabajo pactadas en los convenios, y exige una contundente campaña de la Inspección de Trabajo y Seguridad en ese sentido.
Aunque, los datos del Ministerio indican que un descenso en el número total de accidentes laborales con baja en la construcción, el metal y la madera en 2008 comparado con 2007, MCA-UGT destaca que esta disminución se produce en las mismas proporciones que se reducen los asalariados en estos sectores. En otras palabras, se producen menos accidentes porque, entre otros factores pero fundamentalmente, trabajan menos personas. Así, en 2008 se registraron descensos de los accidentes del 23,29% en la construcción, del 17,37% en la madera, y del 7,10%. en el metal, en comparación con 2007. Pero es que el número de asalariados de cada uno de estos sectores se redujo un 25,59%, un 7,57% y un 6,83%, respectivamente. Es decir, los accidentes descendieron prácticamente en las mismas proporciones que se redujeron los números de personas que trabajan en esos sectores.
Pero es que además, en términos relativos supone incluso un aumento de la siniestralidad laboral en la construcción y el metal, ya que el índice de incidencia (número de accidentes con baja por cada mil asalariados en activo) aumentó en 3,59 puntos y en 0,49 puntos respectivamente.
En el caso de la Construcción, siguen accidentándose mil trabajadores por cada día laborable y muere uno en cada jornada de trabajo.
Los accidentes mortales aumentaron en la madera de 7 en 2007 a 22 en 2008. En el metal, los fallecimientos en el trabajo pasaron de 55 en 2007 a 56 en 2008. Aunque en la construcción hubo 19 fallecidos menos (263 frente a los 282 fallecidos 2007), supone un 6,73% menos, es decir, ni siquiera el número de muertes se ha reducido en los mismos porcentajes que los asalariados.
